Salud

Reina de belleza ya no puede sonreír ni cerrar los ojos por una mala cirugía

El deseo por la cirugía plástica a menudo surge de la inseguridad y la naturaleza subjetiva de la belleza que experimentan algunas personas acerca de cómo se ven. Aunque es normal, algunas veces puede representar un problema serio si alguien no está conforme con algún aspecto de su apariencia física, se obsesiona con cubrir ciertos estándares de belleza y la cirugía plástica se convierte en el centro de su vida.

Si bien la cirugía plástica, como cualquier otro procedimiento quirúrgico, implica riesgos e independientemente de los resultados que se deseen obtener, puede haber desde resultados fatales hasta complicaciones que afectan la salud y la calidad de vida de las personas para siempre.

Tal como le sucedió a la reina de belleza de 43 años, finalista del concurso Miss Rusia Internacional hace dos años, quien decidió someterse a una cirugía plástica en una de las “mejores clínicas” por un costo equivalente a los 4000 dólares.