Salud

Vegetal

Al circular por todo el cuerpo, la sangre puede contener grasas, azúcares, nutrientes, hormonas, oxígeno, células y desechos. El hígado y los riñones son los dos órganos principales encargados de purificar estas toxinas de la sangre. No obstante, para ayudarlos a cumplir su labor, podemos consumir ciertos alimentos de forma natural para depurar la sangre y prevenir problemas de salud.

En este artículo de unCOMO, te mostraremos los métodos y alimentos más utilizados para que aprendas cómo purificar la sangre de forma rápida y natural. Además, te daremos algunos tips para evitar que se acumulen impurezas en tu organismo. Recuerda que un torrente sanguíneo limpio garantizará la salud de tus órganos vitales.

Cómo depurar la sangre con limón

El limón es un excelente diurético para el organismo. Además de limpiar los órganos vitales, sirve para purificar la sangre contaminada por desechos provenientes del sistema respiratorio y digestivo. Al ser rico en vitamina C, el ácido cítrico del limón actúa como una especie de detergente dentro del organismo. Para activar su acción limpiadora y aprender cómo depurar la sangre con limón, debes consumirlo a diario de la siguiente forma:

Corta 2 limones en rodajas, sean verdes o amarillos.

Echa las rodajas de limón en dos litros de agua.

Deja reposar el agua de limón toda la noche en el refrigerador. No le agregues azúcar.

Por la mañana, al levantarte, tómate un vaso de agua de limón en ayunas.

Durante el día, consume al menos 5 vasos más de agua. Lo ideal es que tomes un vaso de agua cada vez que tengas sed.

Realiza el tratamiento por 3 días consecutivos.

De esta manera, podrás depurar no solo la sangre, sino también todo tu organismo. Entre otros beneficios del limón como depurador de la sangre se encuentran:

Favorece la digestión y la fluidez de la orina. De este modo, facilita la expulsión de grasas y toxinas, mientras evita la formación de cálculos renales y el aumento de los índices de colesterol, glicemia y ácido úrico en la sangre.

Refuerza la pared de los vasos capilares, facilitando la circulación sanguínea. A su vez, previene la formación de coágulos y trombos que limitan la elasticidad de las articulaciones.

Ayuda al cuerpo a mantenerse hidratado, evitando la oxidación de huesos y articulaciones que causan el envejecimiento prematuro.